¡Alto el fuego!. Cerámicas de la Guerra de la Independencia.

 

Exposición temporal realizada en el Museo de Cerámica de Talavera, del 4 de junio al 31 de agosto de 2009, con motivo de la celebración del Bicentenario de la Batalla de Talavera.

Los cañones, con el ruido ensordecedor, sumían a los ejércitos enfrentados, a los combatientes, en un silencio interior sólo roto por el miedo a la muerte. Atroz espectáculo y sin embargo tan usual en la batalla, esas bolas que eran proyectiles arrasando las débiles construcciones de adobe, explotando en medio de las formaciones, diezmando con la metralla a los soldados, muchos heridos entre las hierbas altas y secas del verano, era julio de 1809.

Un mar de fuego avanzaba en las laderas del cerro ahogando para siembre a esos incautos sin nombre que desesperados yacían esperando alguna mano amiga. Fuego en el combate, un elemento más en la tramoya de tan vasto escenario, los campos de Talavera teñidos de rojos intensos, del humo negro dibujando los perfiles de los guerreros a caballo, sus cascos y corazas reluciendo en el fragor de la batalla, con el fuego como protagonista, la muerte por compañera.

El fin de la batalla, ¡alto el fuego!..., por fin, tras la destrucción, tras la muerte, una nueva época, perviviendo viejas ideas en medio de la esperanza frustrada, el liberalismo denodado, ardiendo tras la vuelta de Fernando VII.

La cerámica convertida en expresión estética, muy bella, el recuerdo que ensalza a los valientes, la necesidad del olvido, obviando el terror de la guerra.

Generales a caballo, mariscales de campo altivos, singulares jinetes que eran élite, apenas representados aquellos soldados sin graduación, los que más sufrieron. Hermosas caballerías con cabezas altaneras, con un trote ligero, tan grácil, tan estético.

El fuego del barro horneado, esmaltado y hermosamente decorado, con el Rey Fernando VII, “El Deseado”, entre pabellones de banderas y orlado. El “alto el fuego” que para algunos fue victoria, para todos el intento de superar la desdicha, la desaparición de familiares y amigos.







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